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" By Jorge PM

Review: "American Horror Story: Coven", un aquelarre que gusta pero no convence.

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Hace ya tres años que FX se adentró en el mundo del terror de la mano de Ryan Murphy con American Horror Story. La primera temporada nos llevó a la que se ha denominado como Murder House, una casa donde se han cometido crímenes, y durante 13 capítulos que fueron de más a menos nos dieron, al menos, una dosis de buena televisión. En la segunda temporada visitamos Asylum, un manicomio regido por monjas en los años 60. En una temporada brillante de principio a fin (aunque con alguna trama de relleno) y que ha dado algunos de los momentos más icónicos de la televisión actual, Murphy nos convenció para que el hype por la tercera temporada fuera creciendo y creciendo.

Así llegamos hasta Coven, un aquelarre de brujas en Nueva Orleans que debe enfrentarse ante una antigua enemistad de brujas en la ciudad, una guerra invisible contra cazabrujas y el alzamiento de una nueva Suprema. ¿Ha estado a la altura?


Una serie de personajes...
Lo que nos queda claro de esta tercera temporada es que American Horror Story: Coven es una serie de personajes. Desde el minuto uno del primer episodio nos damos cuenta que la serie tiene unos personajes muy definidos y sobre todo, espectaculares. 

La serie se vuelve grande cuando se deja a los personajes hablar, cuando demuestran su verdadera personalidad, cuando pasan a hacer las locuras que dejan al espectador ensimismado ante lo que está viendo. Además, conforme van pasando los capítulos se van sumando personajes que aunque no influyan en exceso en la trama, son una delicia de ver y dan el toque cómico que se ha quedado impregnado en Coven. Hablamos por ejemplo del personaje de Myrtle (Frances Conroy) cuyas últimas palabras en la serie fueron "¡Balenciaga!"

Por tanto disfrutamos de nuevo de la impresionante Jessica Lange (aunque ya un poco repetitiva), una Emma Roberts que clava su papel de bitch, la sensacional Angela Bassett que se come la pantalla cada vez que aparece, y el resto del aquelarre formado por Sarah Paulson (cuyo papel en Asylum fue mucho más imponente), Taissa Farmiga (que pasa a tener un papel secundario y que no va más allá de poner cara de niña asustada), Jamie Brewer y Gabourey Sidibe.

Por otra parte, no todo son flores para Coven. Hay especialmente dos personajes totalmente desaprovechados. Hablamos del interpretado por Evan Peters, una especie de pseudofrankenstein que ni pincha ni corta en toda la temporada y solo sirve de bufón puntual, y sobre todo del personaje de Kathy Bates, un personaje histórico traído del siglo XVIII famoso por los asesinatos y torturas de tono racial que realizó, y que se queda de nuevo como otro bufón que podía haber dado mucho más de sí.

Mención especial el cameo de Stevie Nicks, absolutamente prescindible, falto de gracia, de coherencia y que firma el peor episodio no solo de la temporada, sino de la serie entera. 



...pero no una serie de trama.
Y es que no se puede pretender construir una serie solo alrededor de personajes, por muy buenos que sean éstos (como es el caso). A esos personajes deben ocurrirles eventos coherentes y es algo en lo que Coven tropieza. La serie se atraganta abriendo demasiados frentes a la vez, quedando dispersos durante varios capítulos por la aparición de nuevos frentes y así ad infinitum, de forma que acaban cerrándolos en apenas unos minutos por episodio y no dándole la importancia necesaria a algunas tramas que podían haber dado mucho más de sí.

De esta forma las tres líneas de guión generales de la serie que he descrito anteriormente (repetimos: una antigua enemistad de brujas en la ciudad, una guerra invisible contra cazabrujas y el alzamiento de una nueva Suprema) se ven diluidas por tramas como la guerra entre los personajes de Emma y Taissa por el corazón del personaje de Evan, la de los vecinos religiosos con el hijo buenorro o toda la trama que a nadie le importa sobre el hombre del hacha. 

Así, no podemos decir que el punto fuerte de Coven sea la trama, salvo al final de la temporada donde el gran protagonismo lo adquiere el secreto sobre quién será la nueva Suprema que desbancará a Lange, y es precisamente ahí donde podemos ver el potencial perdido de la serie.



Conclusión
Nos encontramos ante el peor ejercicio de guión por parte de Murphy para American Horror Story, mientras que a la vez nos encontramos ante el mejor ejercicio de creación de personajes de toda la saga de terror. Son precisamente esos personajes los que mueven la serie en vez de la trama, por lo que estamos ante una serie que gusta (porque salvo en contadas excepciones no aburre) pero que no convence del todo tras la gran segunda temporada. El bajón se nota, pero aún así nos encontramos ante una serie estupenda, uno de los must-see de la temporada y desde luego, la serie con mejor calidad estética (esos planos imposibles me enamoran) del año, aunque bueno, eso lo lleva siendo desde su primera temporada. 




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" By Jorge PM

Review: "Prism" ¿Ha estado Katy Perry a la altura?

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Tres años ha tardado la artista californiana Katy Perry en presentarnos su nuevo trabajo. Y no es para menos, su disco Teenage Dream ha sido de los más exprimidos de la industria musical en los últimos años. Hasta seis singles llegaron a salir de él (California Gurls, Teenage Dream, Fireworks, E.T., Last Friday Night y The one that got away a los que se le sumaron la fama de otras canciones como Peacock que nunca llegaron a ser single oficial). Nada más y nada menos que la mitad del disco, compuesto por doce canciones.

Después de tantos años de espera, Perry sorprendió con Prism, en el que anunciaba que dejaba de lado los sonidos y estética de su anterior trabajo para centrarse en otros con los que se siente más cómoda. 13 nuevos temas (16 si tenemos en cuenta los de la versión Deluxe) de una nueva Katy que tenía todos los ojos mirando en su dirección. Tras unos meses desde su lanzamiento, hacemos esta crítica porque, para ser sinceros, es un disco que ha costado digerir.

LO MEJOR
Perry no es tonta, o mejor dicho, su equipo no es tonto. Saben perfectamente qué falla en el disco y qué es lo que tiene potencial de triunfar. No es de extrañar que lo mejor del disco sean... los singles. Así, tal cual. 

Roar: el primer corte promocional del disco y la primera canción del tracklist. Están claras las intenciones. También es el tema más continuista de este nuevo trabajo, y quizás por eso ha sido elegido como primer single. No quieren que se nos atragante la nueva Katy. Total, un medio tiempo con un estribillo más que pegadizo en el que no vamos a parar de cantar y gritar la onomatopeya que da nombre a la canción. A eso se le suma un "videoclip Perry", léase como un clip con continuos gags de humor, buenrrollista y de los que sólo a la california gurl le queda bien lucir.

Walking on air: 90's are back, bitches. O eso es lo que nos quiere hacer pensar Katy Perry con este TEMAZO. Sí, en mayúsculas. El más movido, el que podría ser el gran hit del disco más allá de Roar, el que de verdad suena a nuevo estilo en Katy Perry, y sin embargo el único de todo el trabajo que suena así de bien. Y ni siquiera ha sido anunciado como single más allá de que el público lo escogiera como corte para el pre-lanzamiento de Prism en iTunes. Así sí, Katy.





Unconditionally: segundo single del disco que nos ocupa. Un tanto inesperado lanzar una balada como segundo single cuando éstas suelen quedarse como cortes finales. Ni tan mal. Hemos escuchado este tipo de canciones miles de veces pero se lo perdonamos porque a ella le sientan bien, no se lo vamos a negar. Además nos encontramos ante lo más escuchable del disco y nos ha dejado uno de los mejores videoclips del año pasado. Una pena que esté siendo un flop y no esté teniendo la repercusión que debe, estoy seguro de que si esto fuera una canción de Eurovisión más de uno haría palmas con las orejas.

Dark Horse: el ya anunciado como tercer single de Prism. Con la colaboración de Juicy J, un rapero que nadie conoce por estos lados y que para lo que hace en la canción se podía haber quedado en casa, Perry nos presenta una canción... extraña. Con un estribillo potente y fácil de recordar pero con unos puentes lentos y una base arrítmica que se nos pueden atragantar. Sólo nos queda esperar y ver qué hace Pitbull con esta canción para el lanzamiento del videoclip.

LO ESCUCHABLE
Sin llegar a ser temazos, hay temas que se dejan escuchar. Aunque claro, no os aseguramos que os acordéis de ellos al terminar los tres minutos de canción o que os gusten a la primera. Pero si le damos una oportunidad... se pueden convertir en nuestros guilty pleasures.

Legendary Lovers: nos encontramos ante la típica canción que al escuchar las tres primeras notas ya la estamos pasando. Porque sí, empieza fatal con unos acordes asiáticos que no le hacen ningún bien, algo que pronto se arregla y nos encontramos con un medio tiempo bueno y hasta inspirador. La canción tiene un rollito natural que le sienta muy bien y hace que enseguida se vuelva de nuestros favoritos del disco. No sería raro que esta canción perteneciera a una película como Pocahontas (o en caso de no gustarnos tanto, a alguna de sus secuelas).




Birthday: Mientras que en el disco de Selena Gomez tenemos una canción llamada exactamente igual y que no es muy allá (de hecho es de lo peor del disco), la de Katy Perry no tiene el honor de estar en el bottom de su trabajo. Con un estilo setentero-ochentero (cuando la escucho no puedo parar de imaginarme a la Perry vestida y rodeada de cosas color hueso/beige/dorado/como-queráis-llamarlo), nos presenta esta canción bastante escuchable y que gusta cuando la escuchas por lo alegre que es, aunque se olvida fácilmente. Es la canción que cuando sale en aleatorio dices "¡Anda, si tenía este temazo en el iPod!" y así hasta la próxima vez que vuelva a aparecer en el modo aleatorio.


This is how we do: un tema a medio camino del We can't stop de Miley Cyrus y el Do what you want de Lady Gaga. Con un estribillo bastante interesante, pegadizo, bailable y demasiado pop nos encontramos con una canción que podría haber sido mucho mejor. ¿Por qué? Porque la canción es muy de Perry, hasta que se corta con un discurso que no viene a cuento de nada para seguir con el estribillo para volver a ser cortada por la cantante diciendo que la canción no termina ahí y volver a continuar con el estribillo... Que alguien saque un remix quitando esas partes. Gracias.


International Smile: Otro tema de aleatorio de iPod. Lo primero de lo que nos damos cuenta de este tema es que el título es horrible y espanta a cualquiera. Mal, señores de marketing. Lo segundo es que es un tema que no aburre, sacado del relleno del disco, sí, pero bailable, muy optimista y hasta psicodélico. Solo tiene un fallo, de nuevo vuelven a cortar la canción con frases que no vienen a cuento de nada y ese trozo de canción que parece cantado por un theremín más que por Perry

LO QUE ABURRE
El resto del disco Luego están los temas que por una o por otra han quedado totalmente de relleno, que con potencial no se han sabido aprovechar. Los analizamos por analizar, pero sabemos que no los vais a escuchar.

Ghost: otro medio tiempo SÍ. Pero esta vez con uno de los ¿coros? más horribles en un estribillo habidos y por haber en el disco. Es la típica canción que aparece de fondo en un drama adolescente de TheCW. Escuchable pero MUY olvidable. Eso si aguantamos hasta la parte fuerte del tema, porque es posible que a los treinta segundo la hayamos pasado.

Love me: No, Katy, a estas alturas del disco y que metas este petardo no hace que te quiera. OTRO medio tiempo (sí, el disco está lleno de ellos, de hecho solo hay de esto o baladas) planísimo hasta el puente final y que todos sabemos que nunca será single. Meh.


LO QUE PARECE UNA TORTURA
¿Sabéis esas canciones que os desesperan tanto que empezáis a dar saltitos con el reproductor? Pues Perry tiene unas cuantas de esas en este disco.

This Moment: ay, ese inicio electrónico parece que nos lo va a dar todo pero se queda en absolutamente nada. OTRO MALDITO MEDIO TIEMPO. Tarda un poco en empezar y Perry se marca este tema totalmente de relleno, insulso, aburrido y del que no te acuerdas en cuanto pasas de canción. 

Double Rainbow: Con ese título a un servidor le recuerda al Mario Kart. Y así sigue siendo así después de escuchar del tema porque... ¿alguna vez lo he escuchado? No sabría decirlo. Mi mente ha querido olvidarlo. Sé que es una balada. Que oye, está muy bien producida y seguramente en directo gane y todo, pero así, en el disco como que me empalaga demasiado. 

By the grace of God: Toma final de disco totalmente criminal y aburrido. Como si supieran que la gente se iba a ir dejando el disco a mitad y nunca llegarían a escuchar este tema. Cuatro minutos y medio (¿en serio?) de un tema a piano creado para que Perry se luzca con su voz. Una pena que cerremos los ojos al minuto y nunca sepamos si de verdad llega a lucirse.

AÚN HAY MÁS
Pequeños apuntes de las tres canciones de la versión Deluxe:

Spiritual: el principio parece sacado de las cortinillas de La 2. Es un tema que nunca llega a arrancar y muy parecido al algunos que ya hemos escuchado antes en el disco. Un poco de sensación de deja-vu.
It takes two: muy lenta en su inicio pero decente durante toda la canción. Eso sí, parece hecha para ser cantada por Rachel Berry en un capítulo de Glee. Puede tener su encanto.
Choose your battle: otro tema de cuatro minutos y medio. Estos no le sientan bien a Perry. Una canción MUY lenta en la que ni el estribillo es fuerte ni memorable además de tener unos cambios MUY raros en la base, como si hubieran unido trozos de otras que les sobraban. El final se salva, cuando la canción consigue por fin fuerza, pero ya es demasiado tarde, el oyente ya ha huido hace rato. Una balada muy de Woodkid pero sin llegar a la excelencia del cantante francés.

VEREDICTO
No, Katy Perry no ha sabido estar a la altura. Quizás ella se sienta más cómoda con lo que seguro es un trabajo más maduro. Pero nunca hay que confundir madurez con aburrimiento. Y a Perry le ha pasado. Y lo demuestra durante DEMASIADAS canciones. A mitad de disco, uno ya está extasiado de escuchar siempre el mismo sonido canción tras otra. Una constante deja-vu que nos hace no saber nunca que canción estamos escuchando. Un disco que, sin ser malo, si que se queda en una medianía sin potencial. Katy, empieza a trabajar en otro disco porque éste no te da para seis singles.




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" By Tony López

Review: "Britney Jean", el nuevo álbum de Britney Spears a examen

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Britney Spears ha hecho un auténtico regalo a sus fans más incondicionales. A una semana del lanzamiento de su esperado nuevo álbum, la artista nos ha dejado escuchar "Britney Jean" en streaming y de manera gratuita en iTunes.

Cuando esta hablaba de que "Britney Jean" sería su disco más personal las críticas diferían. Me incluyo entre los que imaginaban un disco repleto de baladas cuando pensaba en el término "intimo". Los más soñadores, por otra parte, imaginaban un álbum repleto de temas urban y hip-hop en que la norteamericana mostrara todo su swag. Otros pensaban en una era llena de temas autobiográficos que nos transmitieran vivencias personales de la artista. Sea el caso que fuere, todos solíamos coincidir: el octavo álbum de la norteamericana sería un disco en el que "Work Bitch", el sencillo con el que nos presentó esta nueva era, poco encajaría con el sonido que seguiría el LP de la de Louisiana. ¿Sería una simple anécdota de marketing o comercial que llevaría a compradores ocasionales a picar en cebo de la princesa del pop pensando que el álbum seguiría esos derroteros dance y discotequeros?

Después de escuchar el resultado total y final, permitirme afirmar que nuestro juicio era totalmente erróneo. "Work Bitch" encaja perfectamente en la estructura que la princesa del pop ha montado para su nuevo concepto artístico.

1) "Alien" viene de otro planeta. Producida por William Orbit, lo que prometía ser el "Ray of Light" de la princesa del pop acabó yendo por otros derroteros. Con esto no queremos decir que el tema sea malo, ni mucho menos. Su "beat" hipnótico, su curiosa estructura y la en partes robotizada, en partes limpia voz de la intérprete nos dejan con ganas de más, invitando a desnudar por completo su nuevo proyecto.


2) "Work Bitch" es una canción totalmente distinta a lo que la artista nos tiene acostumbrados. En ella, coquetea con el dance y la electrónica de una manera más agresiva de la que nunca antes lo hubiese hecho.
La verdad es que podemos afirmar que la carrera de Britney se ha basado, en gran parte, en la innovación. Y no, tranquilos tiquismiquis, no es que piense que la de Louisiana haya creado un género nuevo, pero sí que afirmamos rotundamente que esta ha continuado la herencia que Madonna dejó apartada hace unos años basada en experimentar nuevas corrientes y sonidos y meterlos en la coctelera de su pop mainstream sin perder su esencia. En eso, la artista acertó de pleno con su nuevo sencillo.
Tras coquetear con el "dubstep" en su anterior primer single, Britney lo volvió a hacer: innovó y se decantó por seguir un camino más duro que el de sus competidoras más directas que, por desgracia, no la catapultó a lo más alto. Aunque no podemos decir que el sencillo haya tenido malos peaks, en su mayoría debido a la descarga digital masiva por parte de fans, curiosos y ansiosos por saber qué preparaba la cantante en su nueva era, el tema no ha sido tan radiado como la rubia y su management podrían esperar. "Work Bitch" se ha ido desinflando progresivamente hasta desaparecer o quedar redimida a la parte baja de todos los charts del mundo meses después de su lanzamiento oficial.


3) La princesa del pop nos presenta en la tercera pista del álbum su segundo sencillo, "Perfume". Co-escrita por Sia y la propia Spears y producida por will.i.am nos cuenta la historia de una Britney obsesionada en que la nueva amante de su ex pareja sepa que ella siempre estará en la piel de su amado. La cantante prometía con este tema abrirnos una parte de su corazón y lo ha logrado. La emotiva letra y la sensible melodía rasga y toca nuestra fibra más sensible al ponernos en la piel de la protagonista del tema.
"Perfume" no ha traído, de momento, a la de Louisiana ninguna alegría en lo que en ventas se refiere. Tímida, pasea aún de puntillas por las pocas listas de ventas en las que ha conseguido debutar el tema.

4) No todos los temas que conforman el álbum podían saciar nuestro gusto. De entrada consideramos el cuarto track del álbum un desacierto. "It Should Be Easy" se trata de otra producción genérica de will.i.am. La canción es un tema que seguramente hubiese parado en las manos de Cheryl Cole en el caso de estar preparando un nuevo álbum y de querer volver a reclamar la colaboración del componente de The Black Eyed Peas. Una melodía simple, sin pretensiones, nada remarcable y que no aporta más que el ejercicio físico que realizará el oyente al verse obligado a presionar un botón para poder esquivar el tema con la mayor brevedad posible.

5) Podemos clasificar "Tik Tik Boom" como la prima "sin fuerza" de "I Got That (Boom Boom)". Imaginad que el track de "In The Zone" fuera una bebida gaseosa. Bien; pensad ahora que ocurriría si dejáramos días enteros ese refresco abierto en el frigorífico. Sí; eso es: a la hora de consumirlo lo notaríamos sin gas, sin ese "punto" que hace que sea tu bebida favorita, la que quieres beber, en este caso oír, cada día. La incursión del rapero T.I. aporta al tema ese punto urban que sospechamos que Britney quería otorgarle para convertir la canción en una verdadera bomba de relojería.


6) El taladrador estribillo de "Body Ache" podría sonar en cualquier discoteca del mundo y hacer que la gente se volviese loca bailándolo. Con un sonido bastante europop , Spears une fuerzas con el DJ Richard Vission en su intentona de no dejarnos en buen estado ni un músculo de nuestro cuerpo a base de darlo todo en la pista de baile.

7) "Nunca sabes lo que tienes hasta que se ha ido" afirma la artista en el estrillo de "Til It's Gone". El tema sigue la filosofía de la anterior pista de "Britney Jean" y mejora su resultado. ¿Qué pasaría si "Work Bitch", el primer sencillo de esta era, y "I Wanna Go", el tercer single de "Femme Fatale" tuvieran un bebé? El resultado sería algo parecido a este track. Un verdadero hit rompepistas y todo un caramelo para los amantes de la Spears más dance.

8) Con un poco de ayuda del "auto-tune" (todo hay que decirlo), la cantante muestra sus escondidas cualidades vocales en "Passenger", la octava canción de este LP. Escrita por Katy Perry, Sia y Diplo. Britney pide prestado a una de las co-autoras del tema el sonido de su último álbum de estudio. "Passenger" suena a la parte más optimista de "Prism" y eso es todo un acierto.

9) La pista número 9 de "Britney Jean" vuelve a ser un dúo, el último del disco. Esta vez, las hermanas Spears ponen voz a un, en principio, tema ñoño que estalla un frenético estribillo del que desearíamos que Miley Cyrus fuera partícipe. No todo puede ser siempre perfecto, pero esperamos con ansias que la magia de los DJ's nos transporten con sus remixes a una versión "twerk" del tema en el que también cabría la colaboración de la rapera Nicki Minaj.


10) Si cualquiera de las baladas bonus track de "Circus" tuviera una segunda parte esa sería la última pista de la versión standard del más reciente trabajo de la princesa del pop. "Don't Cry" es una de esas baladas que muy pocas veces Britney no incluye en sus discos. El tema no impresiona ni aporta nada nuevo pero es una buena "vuelta a la calma" para cerrar el LP.

Tras escuchar y valorar el álbum, podemos sentenciar que "Britney Jean" no era lo que esperábamos de nuestra querida princesa del pop tras "Femme Fatale" y dada a la situación actual de la industria musical.
Más maduro (y mucho más corto) que su antecesor, el LP podría suponer un punto de inflexión en la dilatada carrera de la artista dado a sus coqueteo con sonidos menos pop y más experimentales.
La cantante arriesga y, sin duda, pone toda la carne en el asador en el que quizás sea su último material discográfico en unos cuantos años debido a su contrato de dos años de duración para realizar un show en Las Vegas.
Los planes de promoción de este nuevo trabajo siguen sin tener un rumbo marcado y fijo, por el momento, pese a que la fecha de su lanzamiento lleva escrita en nuestro calendario desde hace ya unos cuantos meses.


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" By Tony López

Pablo López conquistó al público cartaginés con nueve historias y un piano

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El cantautor Pablo López conquistó al público cartagenero el pasado miércoles 13 de noviembre en la sala Soho.

Quizás todos reconoceremos a Pablo López, un malagueño de 29 años, por quedar segundo en la sexta edición del talent-show "Operación Triunfo", emitido por Telecinco en 2008. Quizás otros asocien al cantante por "Vi" o "Dónde", sus dos primeros sencillos, que están siendo radiados por las estaciones radiofónicas más importantes de nuestro país. Lo que no saben algunos es que detrás de este artista, de aire melancólico, se esconde el que quizás sea el cantautor joven más formado del panorama nacional.

Con 10 años de conservatorio a sus espaldas, en los que se formó en música clásica (armonía, solfeo, música de cámara y hasta sexto grado de piano), y experiencias para dar y regalar, el malagueño publicó el pasado septiembre "Once historias y un piano", su álbum debut.

El LP, grabado en Barcelona y masterizado en Londres, contó con el que hasta hace un par de álbums era el 50% de Nena Daconte, Kim Fanlo.

Gracias a la gira "Club 100", promovida por Cadena 100, en la que Pablo se encuentra inmerso desde hace unos meses, tuvimos el placer de deleitarnos con su magia en directo, en un concierto íntimo y acústico.


El cantautor llenó de sensibilidad, nueve historias y un piano una discoteca repleta de fans acérrimos, amantes de la música en directo y varios curiosos dispuestos a saciar esa curiosidad que los había llevado hasta allí.

"Lluvia en el cristal" subía el telón del espectáculo que estábamos dispuestos a presenciar, seguida de la emotiva "No me arrepiento" y la filosófica "La mejor noche de mi vida".


Narrando él mismo, con desparpajo, arte y simpatía natural, cómo surgieron los temas que interpretaba acompañado de un piano electrónico, el malagueño fue abriéndose y relatando historias que, sin duda, llegan al corazón.

El concierto siguió sin dilación con "Ella", en la que el cantautor confesó al público ser inspirado por una musa muy de vez en cuando para componer sus temas. Siempre sin desvelar nombres, como un auténtico caballero, piano en mano.

Ya desde las primeras notas, "Dónde", el segundo sencillo del LP, puso más de una sonrisa en la cara del artista al percibir el cariño del público al entonar a viva voz sus composiciones.

"Te espero aquí", "Suplicando", en la que contó con la colaboración de las palmas del público a falta de banda, la reivindicativa "Mi casa" y un "medley" de "Vi", el primer sencillo del disco del cantante, y "The Show Must Go On" de Queen pusieron el broche final al espectáculo.

Un show emotivo e íntimo, en el que muchos descubrieron a un artista que aún tiene mucho que ofrecer a la escena española, que según el propio Pablo volvería a repetir muy pronto al acabar encantado con el público cartaginés.

Podéis ver el resto de las fotografías del concierto click aquí.


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